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martes, 26 de octubre de 2010

Nostalgia y saudade


                                              Antonio durante el rodaje del documental.
Es tiempo de 'saudades', algo bien conocido por nuestros vecinos lusitanos. Pero a veces ese sentimiento traspasa la frontera y nos asalta a algunos nostálgicos españolitos. Es inevitable. Aunque esta saudade no sólo son recuerdos y tristeza, también son las ganas y la esperanza de conseguir eso que se ansía desde hace tiempo. Hace un año por estas fechas que me adentré en una aventura inolvidable: conocer nuestra frontera de cabo a rabo. También hace más de un año del rodaje de MaeCarmelín. Ahora recuerdo los momentos vividos con el equipo que me acompañó en los dos rodajes, y también me acuerdo de los personajes que nos acogieron haciendo de anfitriones de sus aldeas, de su frontera, de su Raya. Esta bonita añoranza es la que hace que en estos momentos se me despierte la saudade rayana, ese instinto portugués que por sangre nos llega a algunos; y que me plantee un futuro en tierras lusas. Es mi ilusión desde hace tiempo y cada vez lo veo más cerca. Aunque es sólo esperanza, esa saudade que te hace sentir parte de un lugar.
Por otro lado, desde nuestro rinconcito, recordar a Antonio. Él hizo posible que MaeCarmelin no sea un simple documental. Cada frame en el que aparece, es una imagen cargada de información, de saber, de toda una vida. Lo único que me queda claro de todos estos últimos meses, es que nuestro trabajo siempre merece la pena, y siempre va a tener ese fin del 'recuerdo'. Nosotros, siempre te recordaremos Antonio.
Muito obrigado amigos.

lunes, 13 de julio de 2009

FIN DE RODAJE


Una historia de vida, una historia de amor, una historia de frontera. En todo esto desembocará el trabajo realizado la pasada semana en la aldea rayana de "Os Galegos". Mostrar la vida de Carmelín, una señora que cruzó la frontera para convivir con Antonio y regentar un comercio que hoy está ahí parado, como si no hubiera pasado el tiempo. Casi 50 años después, sigue con la misma ilusión que al principio: mantener su pequeña tienda (que en tiempos fue equiparable a un gran centro comercial), intacto, pulcro, impecable.
En definitiva, esta historia será la que durante semanas seguirá robando parte de mi sueño.